Este tema tiene por objeto que conozcamos que tal como sucede en el planeta Tierra sucede en nuestro Mundo Interior. En el bajo vientre encontramos las siete puertas que conducen a las Infradimensiones internas nuestras o Infiernos atómicos.

Por Ley de Correspondencias, encontramos para el trabajo psicológico los Nueve Círculos Dantescos en nuestro mundo interior, al igual que en el planeta Tierra.

Todos los seres humanos tenemos dos lunas, la luna visible y la luna oculta. La luna visible está relacionada con los defectos visibles nuestros y con nuestras propias Infradimensiones. La luna invisible nuestra está relacionada con los Yoes Causa y las Infradimensiones del planeta Tierra.

Ya hemos dicho que los defectos psicológicos tienen dos formas de acabarse: voluntaria o involuntariamente. Cuando un Ser se decide a acabarlos voluntariamente tiene que iniciar primero una guerra psicológica en el diario vivir, trabajando interiormente todos los agregados psicológicos que le afloran de su mundo interior. Estos yoes trabajan adueñándose de los Centros de la máquina humana, del aparato sexual y las glándulas sexuales.

Como ya sabemos, el 97% de nuestra Energía Creadora Sexual se encuentra atrapada en los diversos elementos psicológicos. Hay que bajar a nuestras Infradimensiones a rescatar esta energía para poder hacer las distintas creaciones.

Veamos las Infradimensiones y los principales defectos que en cada una se encuentran:

    1. Primera Infradimensión – Esfera de la Luna: Relacionada con todos los perezosos que no se han bautizado. Nos está mostrando que el primer trabajo que debemos realizar es contra nuestra propia pereza, pues ésta no nos deja iniciar el trabajo sexual ni el trabajo sobre nosotros mismos.

    La esfera de la Luna está relacionada con el planeta Luna y el Centro Sexual. En este centro encontramos el átomo del Enemigo Secreto (el Anticristo), que impide la ejecución de toda obra.

     

    2. Segunda Infradimensión – Esfera de Mercurio: Relacionada con nuestras Aguas y con el Instinto.

    Aquí se encuentran todos los fornicarios de nuestro mundo interior, los cuales terminan de copular y están pensando en el siguiente orgasmo o fornicación.

    En este círculo no se hace otra cosa que derramar la simiente. Por esto es necesario comprender el valor del Ens Seminis para la creación de los Cuerpos, aprender a valorar nuestra propia energía, comprender los daños que ocasionó la pérdida de la misma y eliminar al yo fornicario para poder hacer el trabajo de la Gran Obra.

     

    3. Tercera Infradimensión – Esfera de Venus: Relacionada con todos nuestros placeres o deseos. Aquí debemos comprender que el deseo es la fuente de toda fuerza, que el que se niega al deseo se hace dueño de la fuerza, que el que se entrega al deseo se hace su esclavo.

    En este círculo encontramos al Deseo, quien obra como Entrenador Psicológico, el Lucifer, tentandonos y probándonos. Si lo vencemos nos hacemos dueños del fuego y la luz. Si no lo vencemos nos convertimos en sus esclavos y nunca podremos dejar de ser lo que somos.

    Debemos estudiar todos los placeres: tomar, comer, jugar, fornicar, adulterar, dormir, descansar, parrandear, ver televisión, trabajar, sufrir, etc., etc., pues en ellos se encuentra atrapado nuestro fuego (la capacidad de amar).

    Esta esfera está relacionada con el Centro Emocional Inferior.

     

    4. Cuarta Infradimensión – Esfera del Sol: El Sol está relacionado con el equilibrio, y éste con la Ley de la Balanza.

    En esta región de nuestro Microcosmos encontramos dos clases de defectos que siempre impiden llegar al equilibrio y convertirnos en un sistema auto-egocrático.

    Debemos estudiar todos nuestros excesos y deficiencias, originados y expresados en yoes derrochadores y yoes avaros. Los unos invierten mal nuestra riqueza interior y exterior, la despilfarran. Los otros la guardan, la retienen, e impiden que hagamos lo que hay que hacer, hasta que los yoes ladrones se la roban.

    Estos defectos nos convierten en mendigos, pues no dejan que se haga la construcción de los Cuerpos Existenciales. Esta esfera se encuentra relacionada con el Centro Intelectual Inferior.

     

    5. Quinta Infradimensión – Esfera de Marte: Relacionada con el Centro Motor, que maneja nuestras obras y palabras.

    Aquí encontramos la Fuerza, el buen o mal uso de la misma, el defecto de la Ira.

    Por lo tanto, aparecen los yoes de la violencia con palabras y obras, los insultadores, agresores, peleadores, que afloran en el diario vivir y agotan nuestra Energía Creadora Sexual en reacciones innecesarias durante la interrelación con los demás seres.

    Debemos cambiar la forma de reaccionar ante cualquier situación que se nos presente, es necesario observar nuestra impaciencia y a todo lo que nos lleva.

    Aquí están las gentes irónicas, furiosas, los soberbios, altaneros, orgullosos, y todas las monstruosas creaciones del yo de la Ira.

     

    6. Sexta Infradimensión – Esfera de Júpiter: Júpiter es el dadivoso del sistema solar.

    Contrario a esto, en este círculo encontramos a todos nuestros yoes tiranos, los yoes dictadores, los yoes acaparadores, los yoes que se adueñan de las cosas, de las tierras, los yoes egoístas que retienen el dinero para originar escasez y recesión económica, etc.

    A todos los padres que obligan a sus hijos a comer algo que no les gusta, a estudiar, a los padres que retienen para sí los dineros de la familia. A los yoes que no dejan que los demás opinen lo que les parece o actúen con libre albedrío, los que quieren que las personas hagan lo que ellos quieren. Todos los que atentan contra el Amor y lo Divino, los blasfemos, los escépticos, los materialistas, los ateos.

    Esta región está relacionada con el Centro Emocional Superior.

     

    7. Séptima Infradimensión – Esfera de Saturno: Relacionada con el Centro Intelectual Superior. Tiene a cargo el manejo de la naturaleza.

    Aquí encontramos todos los delitos contra el Espíritu Santo, contra Natura y violentos contra el Arte:

    Los yoes fornicarios, yoes masturbadores, yoes homosexuales, yoes de lesbianismo, yoes adúlteros, yoes de la lascivia, yoes de pornografía, yoes de prostitución, yoes que practican sexo con animales, yoes que practican sexo anal, yoes que practican sexo oral, yoes auto homosexuales, yoes abusadores sexuales, yoes que practican el sexo varias veces al día, yoes que copulan estando la mujer en embarazo, yoes que copulan estando la mujer en menstruación, yoes que se auto-obligan a practicar el sexo, yoes que obligan a su esposa a practicar no teniendo ella deseo, yoes violadores, yoes que derraman la energía fuera del templo, yoes que utilizan anticonceptivos, yoes que abortan, yoes que se castran, yoes que obligan a castrar a otros, yoes que castran a los animales, yoes que hacen injertos, yoes de brujería, yoes que critican, yoes que calumnian, etc., etc., etc.

    Existe violencia contra Dios en los bribones del intelecto que le niegan la posibilidad espiritual al hombre.

    Los violentos contra sí mismos, los suicidas. Los violentos contra sus propios bienes y los bienes de otros.

    Todos estos defectos debemos trabajarlos para poder lograr la pureza en el sexo y llegar a las verdaderas prácticas de Supra-sexo. Además, debemos observar nuestro comportamiento frente a nuestra Madre Naturaleza: los daños contra la ecología, la contaminación de las aguas, el aire, la tierra, los elementales, etc., etc.

     

    8. Octava Infradimensión – Esfera de Urano: Urano está relacionado con el Espíritu Santo, la Energía Creadora Sexual, nuestra Madre Divina.

    El Verbo mismo, la Verdad.

    En esta esfera, por el contrario, encontramos a todos los mentirosos, falsificadores, a todos los que falsifican las religiones, falsificadores de moneda, suplantadores de personas, a los incestuosos, a los sembradores de discordia, los malos consejeros, los magos negros que invitan a otros a fornicar, los que prometen y no cumplen, los escandalosos, los cismáticos, los falsos, los hipócritas, etc., etc.

     

    9. Novena Infradimensión – Esfera de Neptuno: Nos encontramos ahora mismo en el aparato sexual.

    Aquí encontramos a todos los yoes traidores de nuestra psicología. Cada uno de nuestros deseos, cada una de nuestras justificaciones y lavados de manos, cada una de nuestras malas voluntades que prefieren hacer la voluntad de los yoes que de la Conciencia.

    Para el trabajo esotérico debemos descubrir a cada uno de nuestros yoes traidores, que se manifiestan a lo largo del día.

    A este procedimiento se le denomina Conocimiento de Sí Mismo. De estas Infradimensiones saldrá la Luz que ilumine nuestras tinieblas interiores o la Sabiduría del Mal, y el Amor que está atrapado en esos defectos.

    En estas Infradimensiones se encuentra atrapado nuestro Mercurio. Debemos enseñar y estimular a los alumnos para el trabajo de la Muerte Psicológica con el objeto de emancipar esta Esencia embotellada. De la comprensión de los agregados psicológicos que se han visto dependerá el equilibrio de los centros y el rescate de nuestras energías para la creación.