Esta conferencia tiene como objetivo enseñarnos a diferenciar la actividad de cada uno de estos, para aprender a observar y distinguir cada uno de nuestros actos. Cuándo se está manifestando el ego, cuándo la conciencia y cuándo la personalidad.

Existen tres tipos de Actos:

  1. Actos del Ego o recurrencias (por no estar en vigilia). Vuelven a ocurrir con sus consecuencias.
  2. Accidentes (Por estar dormidos). Provocan nuevas recurrencias.
  3. Actos Conscientes (para lo cual debemos estar despiertos).

¿QUÉ ES EL EGO?

 Distintos Nombres que recibe el Ego:

  • Yoes.
  • Agregados Psicológicos.
  • Defectos.
  • Errores.
  • Deseos.
  • Tentaciones.
  • Instintos.
  • Formas de ser del mí mismo.
  • Pecados.
  • Demonios rojos de Seth.
  • Diablos Tinieblas interiores.
  • Injusticia.
  • Ignorancia.
  • Sufrimiento.
  • Dolor.
  • Recuerdo.
  • Conciencia atrapada.
  • Equivocación.
  • Memoria mecánica.
  • Conceptos.

Algunas cosas del Yo psicológico:

Los yoes psicológicos nacen de las impresiones no transformadas en cualquiera de nuestras existencias. Se van robusteciendo con el transcurrir de los siglos, se manifiestan por la falta de auto-observación o vigilia. El yo psicológico tiene una naturaleza molecular. Pertenece, pues, a la quinta dimensión, pero se puede adueñar de nuestra personalidad y a través de ella de nuestro cuerpo físico. Cada yo tiene su propia personalidad.

Los yoes nuevos o recién creados:

En estas últimas existencias hemos creado muchísimos yoes que antes no teníamos. Ejemplos: yo del teléfono, del celular, televidente, conductor, lector, cineasta, ciudadano, pornografía, DVD, etc.

Hay yoes psicológicos muy viejos

Por ejemplo: el Yo de la pereza, que es el papá de todos. Veamos algunos detalles de Pereza: yo ocioso, yo parrandero, yo me divierto, yo tengo aburrimiento, yo me degenero, yo desobediente, yo tengo antipatía, etc.

El yo evoluciona

Existen los yoes lujuriosos. Es una familia muy extensa, veamos algunos: yo fornico, yo adultero, yo voy al prostíbulo, yo conquisto, yo me masturbo, yo del sexo anal, yo homosexual pasivo, yo homosexual activo, yo auto-homosexual, yo zoofílico, yo lesbiana, yo del incesto, yo célibe, yo practico el sexo oral, yo minetero, etc. Estos yoes en cada existencia aumentan su peso molecular y hacen que su fuerza de manifestación se vuelva mayor, si no se trabaja sobre ellos.

Todos los yoes pueden ser eliminados

Para eliminar un yo psicológico, es necesario estar en vigilia para poderlo descubrir, luego observar qué es lo que hace, por qué lo hace, cuándo lo hace, etc. Luego comprenderlo y finalmente matarlo pidiéndole a la Madre Divina que lo elimine. A este procedimiento se le llama muerte psicológica. Si NO trabajamos sobre sí mismos, los Yoes morirán en la Involución. El yo psicológico se adueña del cuerpo físico y hace que hagamos lo que a él le gusta. El yo nos hace cometer muchos errores, agota nuestras energías, e impide cualquier avance hacia nuestro Ser.

El yo origina la Recurrencia

Cada yo trae consigo las cuentas por cobrar y por pagar, si no lo trabajamos para comprenderlo, seguiremos repitiendo la lección hasta que aprehendamos todo lo que hay que aprehender.

El yo es deseo

Todos nuestros yoes se manifiestan como deseos: deseo tomar, deseo bailar, deseo copular, deseo comer, deseo hablar, deseo divertirme, etc., etc., etc.

 ¿QUÉ ES LA PERSONALIDAD?

 La personalidad es un vehículo energético. Se forma en los primeros siete años de vida y se robustece en el resto de la existencia. Nace en el tiempo, muere en el tiempo. No existe futuro para la personalidad. Se forma en cada existencia para que los yoes se manifiesten en el cuerpo físico.

Con cada cuerpo físico se forma su propia personalidad.

La personalidad está formada por muchas fracciones, cada yo tiene la suya.

La personalidad se forma de la imitación.

La personalidad nos fascina con el mundo.

La personalidad nos tiene hipnotizados.

Algunos elementos formadores de la Personalidad:

  • Nombre.
  • Apellido.
  • Sexo.
  • Edad.
  • Educación.
  • Posición económica.
  • Lugar Idioma.
  • Conceptos.
  • Hábitos.
  • Modas.
  • Costumbres.
  • Normas.
  • Temores.
  • Leyes del País.
  • Oficio.
  • Profesión.
  • Títulos.

Tipos de personalidad. Existen dos tipos de personalidad:

  1. La Personalidad pasiva, al servicio del Ser. Es receptiva.
  2. La Personalidad activa, al servicio del yo. Nos mantiene identificados.

 

¿QUÉ ES LA ESENCIA?

 La Esencia es lo verdadero, lo real, lo inmortal de cada uno de nosotros, es lo único que verdaderamente vale la pena. El ciento por ciento de nuestra Esencia es inmortal, pero se encuentra dividida en dos partes, una que es libre y auto-consciente, con el 3% de Conciencia despierta y libre.

Y el 97% restante de Esencia es inocente y atrapable, con el propósito de que nosotros la liberemos y hagamos nuestra propia creación, para poder sacar la sabiduría del mal. El 3% de Esencia se manifiesta en los primeros años de la existencia, pero llegados a los siete años, cuando poseemos el uso de razón, se termina de dormir, y solo en unos pocos casos se volverá a escuchar la voz de la Conciencia.

Veamos un ejemplo de acción: Una muchacha va al cine con su novio, su madre le dice que tenga cuidado, que no vaya a meter la pata. Regresa la niña a la casa y le dice a la mamá que tenía razón, que el novio le propuso sexo, pero que ella actuó “conscientemente. Que cuando le propuso le dijo “conscientemente que no.

Pero veamos realmente que paso:

El yo de la lujuria le dijo que aceptara.

La personalidad es distinta, piensa que puede quedar embarazada, que eso le arruinaría la vida, que no tiene garantías, etc., etc.; fue la personalidad la que rechazó la propuesta y no la Conciencia como ella supone.

La Conciencia no intervino en ningún momento. La Conciencia le hubiera dicho: “este no es mi parejo, este es un extraño que solo desea divertirse. La mujer de este es fulana, etc., etc.

Si reflexionamos en cualquiera de nuestros actos nos daremos cuenta de cuáles son los actores, qué sobró o qué faltó. Este tema preside la observación de sí mismo, por eso debemos volvernos reflexivos y saber diferenciar en cada acto el actor.