Es necesario comprender lo que es el Bautismo en sí mismo, comprender su trascendencia esotérica.

El sacramento del Bautismo de los diversos cultos religiosos está asociado al del Matrimonio.

Tal sacramento existe en todos los cultos; no lo tiene solamente la Religión Católica, sino también multitud de religiones más. Siempre que alguien ingresa en alguna de esas religiones, es bautizado.

Las religiones tienen dos círculos: el exotérico o público, y el esotérico o secreto. El círculo esotérico no estudia los libros sagrados en forma meramente exotérica (externa), sino esotérica, dejando a un lado la “letra que mata” para capturar el “espíritu que vivifica”, lo que está escrito entre líneas, lo que las multitudes no son capaces de entender.

La mayor parte de las religiones están desprovistas de la tradición iniciática, ya no tienen esa tradición, ni remotamente la conocen. Sin embargo, a pesar de todo, conservan el ritual exotérico del Bautismo. El ritual del Bautismo que se realiza en el mundo físico está representando el Bautismo Esotérico, el que tenemos que llevar a cabo en el mundo interior.

El Bautismo es un pacto de magia sexual, un compromiso sexual.

El ritual del Bautismo es una ceremonia, mediante la cual el bautizado hace un pacto con su Dios interno para practicar más adelante la alquimia sexual.

Si más tarde el niño, ya adulto, cumple con el pacto, este le habrá servido. Si no cumple con el pacto, fracasará. No importa que haya recibido el sacramento en el mundo físico.

¿De qué sirve recibirlo, si no se cumple con el juramento, con el pacto? Esto quiere decir que la salvación del ser humano está en el sexo y en la médula espinal, y todo lo que no sea por ahí, es perder el tiempo inútilmente.

En el ritual de Bautismo, se le echa agua en la cabeza al bautizado. Esto representa que las aguas tienen que subir hasta el cerebro durante la transmutación sexual. Ésta es la clave del Bautismo.

Sólo trabajando las aguas puras de vida puede uno retornar al estado edénico paradisíaco.

La pila bautismal, por ejemplo, en las Iglesias Cristianas representa la Piedra Filosofal y a los órganos creadores. Allí está depositada el “agua lustral”, el Mercurio de los alquimistas, que representa al Esperma Sagrado.

El fuego de las velas representa el Azufre de los alquimistas, el fuego que es liberado tras la muerte de cada defecto.

Si quien se bautiza sabe combinar inteligentemente el Mercurio con el Azufre, logra el Nacimiento Segundo, entra al Reino de los Cielos. Pero si quien se bautiza jamás trabaja con el Mercurio y el Azufre, ese Bautismo no le ha servido de nada.

La consumación del Bautismo se logra en el sacramento del Matrimonio con la práctica del Arcano A.Z.F (Magia Sexual).

El Bautismo se realiza plenamente cuando queda levantada la primera serpiente, correspondiente al Cuerpo Físico Solar.

Las dos primeras serpientes suben a la par hasta cierto punto. Luego, la del Cuerpo Vital se detiene y sólo continúa subiendo la del Físico, hasta quedar levantada por completo. Concluir el Cuerpo Vital lleva el mismo tiempo que crear todo el Físico. El Bautismo ocurre precisamente luego de haber creado el Cuerpo Físico, mientras se concluye el Vital.

EXISTEN TRES BAUTISMOS

El Bautismo de Agua. Es el de la Primera Montaña. Se relaciona con la finalización del Cuerpo Vital Solar.

El Bautismo de Fuego. Es el de la Segunda Montaña. Se relaciona con la finalización del Cuerpo Vital de Oro y está representado por la decapitación de Juan el Bautista. Juan decía que él bautizaba con agua pero que detrás suyo vendría alguien que bautizaría con fuego (se refería al Cristo).

El Bautismo de Luz. Es el verdadero Bautismo. Está relacionado con el Nacimiento Segundo y la creación de los Cuerpos de Luz en la Tercera Montaña.